Tan feliz estaba
que se olvidó de mirar abajo
y sin querer había saltado
en la plantera más chiquita
donde estaba la florcita
que su Tata tanto quería
(* bostezo *) se escuchó en el fondo,
era el Tata despertando
¡¿Qué voy a hacer?!
dijo Felipe preocupado