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Al salir al patio,
el Tata vio a Felipe muy callado
"¿Estás bien?" Le preguntó,
"sí" dijo sin moverse
y de lejos podía verse
la florcita que faltaba, 

sin que el Tata diga nada
sus ojitos se llenaron de tristeza,
"rompi tu plantera,
fue sin querer, Tata"

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